Tu actitud es vital
Las tentaciones que provienen de Satanás, Dios las utiliza para producir en ti un carácter fuerte y maduro. En los idiomas originales, se emplean para tentación dos palabras paralelas en hebreo y en griego, pero cada una en un sentido diferente. Su significado es (1) poner a prueba, como se ve en el proceso de refinamiento que separa la escoria del oro puro. Esta prueba proviene de Dios y siempre se utiliza en un buen sentido; (2) tentar o sondear, a fin de encontrar un punto débil que está abierto para el ataque. Casi siempre se utiliza con un sentido malo. Puesto que Dios nunca tienta a nadie al mal (Santiago 1.13), esta es actividad del diablo.
Satanás tienta y seduce al cristiano para que peque. Dios prueba al cristiano para producir el oro del carácter y conducirlo a una madurez espiritual mayor. Santiago te dice cuál es la actitud correcta ante las pruebas: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia… Bienaventurado el varón que soporta la tentación» (1.2, 12).
La Biblia afirma: «No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir» (1 Corintios 10.13). Este versículo está lleno de consuelo para el alma tentada. Dice cuatro cosas acerca de Dios que te brindarán apoyo a la hora de la tentación.
Él es fiel. Dios no abandonará a los que, con confianza, van en su búsqueda y apoyo. Él será infaliblemente genuino respecto a su Palabra.
Él es soberano. Dios controla las circunstancias de la vida y limitará la fortaleza de la tentación, puesto que Él conoce tu límite. Esto te da la seguridad de que podrás soportar la prueba.
Él es imparcial. Dios asigna pruebas que son comunes al hombre. En el calor de la tentación, muchos sienten que son los únicos que experimentan dicha prueba, pero no es así. Si bien la tentación exacta puede ser diferente, los mismos principios y válvulas de escape están abiertos para todos del mismo modo.
Él es poderoso. Dios es una ruta de escape a todo tipo de tentación. La llave de la puerta es permanecer cerca de Dios. La derrota puede evitarse.
Nuestro enemigo elige astutamente sus tiempos. La tentación a sentirse descorazonado y a huir le llegó a Elías cuando estaba totalmente exhausto tanto física como emocionalmente. José fue tentado por la esposa de Potifar cuando no había hombres en la casa y nadie más se hubiera enterado. Jonás encontró preparado el barco a Tarsis cuando huía en desobediencia al mandato divino. David fue tentado cuando estaba negando sus deberes reales y se encontraba en un relajamiento ilegítimo. Jesús fue tentado por Satanás cuando Él había ayunado cuarenta días y estaba bajo una tremenda presión espiritual.
Cuán importante es la advertencia de Pedro: «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar» (1 Pedro 5.8).




March 8th, 2010, 11:43 pm
amen y amen¡¡ gloria al santo de israel¡¡¡¡¡