Una necesidad universal
Nadie queda fuera de la necesidad de arrepentirse. Cuando un grupo de personas fue a llevarle noticias de dos desastres a Cristo. Personas inocentes que habían perecido debido a la masacre cometida por el gobernador romano Pilato y debido a la caída de la torre en Siloé (Lucas 13.1-4). El Señor aprovechó la ocasión para advertir a todos: «si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13.5). Es decir, no piensen que los desastres significan que algunas personas son más pecadoras y necesitan arrepentirse, mientras otras no. Todas necesitan arrepentirse.
Cuando Jesucristo afirmó: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento» (Lucas 5.32), no quiso decir que hay personas que sean tan buenas que no necesitan de arrepentimiento. Él quiso decir que algunas personas piensan que lo son (Lucas 18.9) y otras ya se han arrepentido y han arreglado sus cuentas con Dios.
Por tanto, nadie queda excluido. Todos necesitamos de arrepentimiento. Y la necesidad es urgente. Cristo dijo: «si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente». ¿Qué quiso decir con pereceréis? Quiso decir que el juicio final de Dios caerá sobre los que no se arrepientan: «Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar» (Mateo 12.41). El Hijo de Dios te está advirtiendo sobre el juicio que llegará y te ofrece la segura salida si te arrepientes de tus pecados. Si no te arrepientes, Cristo tiene un mensaje para ti: «¡Ay de ti!» (Mateo 11.21).
El arrepentimiento es parte del mensaje central del reino de Dios. Cristo predicó: «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio» (Marcos 1.15). El evangelio es que la norma de Dios ha llegado en Jesús para salvar a los pecadores antes de que llegue el reino en su segunda venida en juicio. Por tanto, el llamado a arrepentirse se basa en el misericordioso ofrecimiento de perdón de parte de Dios y en la misericordiosa advertencia de que un día aquellas personas que rechacen el ofrecimiento perecerán en el juicio de Dios.




February 16th, 2010, 4:42 am
EFECTIBAMENTE DIOS NOS INDIA QUE CAMBIEMOS TODOS TANTO COMO RELIGIONES YAQUE ATODOS NOS TOCA POR IGUAL ESPERAMES QUE ESTE MESAJE LE YYEGE ALAS PERSONAS QUE VEAN ESTA PAJINA YO ME ECUNTRO EN ESTA LISTA
March 15th, 2010, 8:25 pm
Una necesidad universal
Nadie queda fuera de la necesidad de arrepentirse. Cuando un grupo de personas fue a llevarle noticias de dos desastres a Cristo. Personas inocentes que habían perecido debido a la masacre cometida por el gobernador romano Pilato y debido a la caída de la torre en Siloé (Lucas 13.1-4). El Señor aprovechó la ocasión para advertir a todos: «si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13.5). Es decir, no piensen que los desastres significan que algunas personas son más pecadoras y necesitan arrepentirse, mientras otras no. Todas necesitan arrepentirse.
Cuando Jesucristo afirmó: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento» (Lucas 5.32), no quiso decir que hay personas que sean tan buenas que no necesitan de arrepentimiento. Él quiso decir que algunas personas piensan que lo son (Lucas 18.9) y otras ya se han arrepentido y han arreglado sus cuentas con Dios.
Por tanto, nadie queda excluido. Todos necesitamos de arrepentimiento. Y la necesidad es urgente. Cristo dijo: «si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente». ¿Qué quiso decir con pereceréis? Quiso decir que el juicio final de Dios caerá sobre los que no se arrepientan: «Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar» (Mateo 12.41). El Hijo de Dios te está advirtiendo sobre el juicio que llegará y te ofrece la segura salida si te arrepientes de tus pecados. Si no te arrepientes, Cristo tiene un mensaje para ti: «¡Ay de ti!» (Mateo 11.21).
El arrepentimiento es parte del mensaje central del reino de Dios. Cristo predicó: «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio» (Marcos 1.15). El evangelio es que la norma de Dios ha llegado en Jesús para salvar a los pecadores antes de que llegue el reino en su segunda venida en juicio. Por tanto, el llamado a arrepentirse se basa en el misericordioso ofrecimiento de perdón de parte de Dios y en la misericordiosa advertencia de que un día aquellas personas que rechacen el ofrecimiento perecerán en el juicio de Dios.
April 2nd, 2010, 12:04 pm
En verdad todos tenemos necesidad de ser salvo, ya que somos pecadore. la biblia dice; por cuanto todo han pecado estan destituido del reyno de Dio. debemos volver al reyno de Dio y la unica forma es aceptando a Cristo como nuestro unico salvador, nadie va al padre si no es atravez del hijo, Cristo es la unica entrada al reyno del cielo.