¿Qué necesitamos en este nuevo año?
Necesitamos con extrema urgencia nuestro encuentro con Dios para que Él nos dé su visión. Tú y yo necesitamos cuando antes levantarnos de ese encuentro con Dios para vivir la pasión de esa visión.
El profeta Isaías te dice: «He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Porque vuestras manos están contaminadas de sangre, y vuestros dedos de iniquidad; vuestros labios pronuncian mentira, habla maldad vuestra lengua. No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad; confían en vanidad, y hablan vanidades; conciben maldades, y dan a luz iniquidad» (Isaías 59.1-4).
Pablo el apóstol era un gran problema para el diablo y sus demonios. La Palabra de Dios nos narra la experiencia de ciertos hombres que quisieron usar el nombre de Pablo para reprender un demonio: «Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos» (Hechos 19.14-16).
El demonio conocía a Pablo. Le temía porque sabía que Pablo había tenido su encuentro con Dios y tenía la pasión del cielo que transforma las vidas. Pablo no tenía ambiciones, por tanto no tenía motivos para sentir envidia. No tenía reputación, por lo que carecía de motivos para pelear con otros. No tenía posesiones, por tanto no tenía necesidad de preocuparse. No tenía derechos, por tanto no podía ser agraviado. Había sido quebrantado, por tanto nadie podía quebrantarlo. Pablo estaba muerto, por tanto nadie podía matarlo. Era el más grande entre los pecadores, por tanto nadie podía acusarlo. Era el más pequeño entre todos, por tanto nadie podía humillarlo.
Con gozo, Pablo afirmaba: «Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte actúa en nosotros, y en vosotros la vida… Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas» (2 Corintios 4.7-18).
En este nuevo año o nos entregamos en santa y ferviente intercesión ante el trono de Dios, en busca de la santidad personal, en busca de la santidad como iglesia, en busca de la santidad como nación, o moriremos espiritualmente. Dios quiere derramar su bendición, ¿la quieres tú? ¿Estás dispuesto a pagar el precio? ¿Son tu visión y tu pasión la misma visión y pasión de Dios?




January 14th, 2010, 1:31 am
Lo escrito por el profeta sin duda es tambien aplicable a nuestros dias y estoy de acuerdo en que es necesario esforsarnos por una santidad personal y como iglesia pero como nacion creo que seria consecuencia de las dos primeras como lo fue en el avivamiento de los tiempos de juan wesley que la vida de santidad de el y su grupo mas allegados se esforsaban en la oracion ayuda al projimo al huerfano a las viudas a los pobres sin importar las criticasde sus obispos y si esto hicieramos cada uno de los cristianos no quedaria lugar sin ser impactado por el poder de la iglesia osea el cuerpo visible de cristo el ejemplo de esas vidas provoco la abolicion de esclavitud en inglaterra la formacion de horfanatorios y de los primeros sindicatos para la defenza de los trabajadores etc la esencia de la iglesia es la vida comenzo en la resurrecion y a pesar de que hubo persecucion y muertes dramaticas no dejo de existir el rremanente fiel que perdura hasta hoy por su gracia infinita. Sin duda Dios quiere derramar su bendicion y yo si quiero su bendicion como tu hno paguemos el precio de la bendicion con una vida de santidad en cada area erronea de nuestra vida
hoy podemos comenzar y mañana continuar que el señor bendiga tu vida con la santidad