La compasión del discípulo
«Cuando Dios tenga el propósito de salvar a los paganos, Él lo hará sin su ayuda». Dios indudablemente podría haberlo hecho sin la ayuda de aquel joven zapatero, pero no lo hizo. Tomó a un oscuro discípulo joven de un pueblo sombrío, lo llamó, lo preparó y lo utilizó para iniciar la era misionera moderna.
William Carey no conocía la teología sistemática y la misiología en esa época, pero tenía cualidades que lo equipaban de manera singular para esa tarea: Sentía un amor apasionado por Cristo y un amor compasivo por los que estaban en tierras distantes y que no lo conocían.
Mientras se alejaba de su banco de zapatero, con un globo del mundo frente a él, Dios estaba colocando en su corazón un gran peso por los perdidos. La compasión que movió al Señor cuando vio a las multitudes “desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”, renació en el corazón de William Carey.
No todos los cristianos, incluso en los círculos evangélicos, creen que todos los hombres y las mujeres sin Cristo están perdidos. Un universalismo que se mueve lentamente está ganando terreno. Muchos creen que, al final, el amor de Dios triunfará sobre su ira y que Él salvará a todos los hombres. No pongo en tela de juicio los motivos de los que abrazan esta visión, pero la pregunta crucial es: ¿Es eso lo que Cristo y los apóstoles claramente enseñaron en las Escrituras?
En ningún lado la Biblia dice ni implica que las personas se perderán simplemente porque no han oído el evangelio. Millones y millones no han tenido nunca la oportunidad de hacerlo. Si los paganos están perdidos, es exactamente por la misma razón que tú y yo estuvimos perdidos, porque ellos, como nosotros, son pecadores por naturaleza y por práctica. La Biblia lo aclara: «No hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3.22-23).
Necesitamos, como discípulos de Cristo, dar a conocer su mensaje claro y definido que la única solución para el hombre está en recibir el perdón de Jesucristo por medio de su sangre derramada en la cruz. Necesitamos llenarnos de compasión por los que cada día parten hacia la eternidad sin conocer que hay solución a sus pecados: La salvación por gracia por medio de la fe en Jesucristo.
El tiempo es corto.




October 17th, 2009, 10:16 pm
porque decimosque amamos a nuestro señor jnesucisto debemos amar así tambien a nuestro projimo como anosotros mismos. aleluya gloria a Dios