Bendición y anhelos
«Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?
Y aplácate para con tus siervos.
De mañana sácianos de tu misericordia,
Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y los años en que vimos el mal.
Aparezca en tus siervos tu obra,
Y tu gloria sobre sus hijos.
Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,
Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;
Sí, la obra de nuestras manos confirma» (Salmos 90.13-17)
El hombre no es un animal que vive y muere. Está hecho a imagen de Dios y anhela que su vida logre y signifique algo. Multitudes hoy están atrapadas en una existencia sin significado, sin propósito. Cuánto necesitamos rendirnos a Jesucristo y decir como Pablo: «Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (Filipenses 1.21).
En esta parte final del salmo, Moisés ora por el favor de Dios. Pide perdón y restauración del favor y la bendición del Eterno.
Ora por alegría. Imagínate enfrentarse a cuarenta años de constante peregrinaje y muerte. Supón tener que sepultar cientos de personas cada día. ¿Cómo habría algún gozo o alegría en tal situación? Sólo mediante el Señor.
El cristiano debe empezar el día con Dios, leer la Palabra y orar. Moisés pide alegría en proporción a las aflicciones que habían atravesado. Como cristianos tenemos una promesa más grande en 2 Corintios 4.16–18. «Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria».
Moisés ora que se haga la obra de Dios. Anhela con fervor ver el poder de Dios obrando a favor del pueblo. No era gloria para Dios que Israel deambulara por el desierto; sin embargo, fue para su gloria cuando Israel cruzó el Jordán y tomó posesión de su herencia en poder.
Notemos que Moisés se preocupa más por la gloria de Dios que por su propia alegría.
Ora por la bendición de Dios sobre el trabajo del hombre. ¿Qué quiere decir Moisés cuando ora sobre la obra de nuestras manos? Sencillamente esto: Que no desperdiciemos nuestras vidas, sino que Dios nos guíe y bendiga de modo que lo que hagamos sea eterno. «El que hace la voluntad de Dios permanece para siempre» (1 Juan 2.17).
Sin Jesucristo la vida sería insoportable. ¿Por qué soportar las pruebas de la vida si no hay Dios ni gloria? Pero la vida no es una carga, ni un suspiro, ni sueño por la noche. Con Jesucristo en control, tu vida es una aventura, un reto, una inversión en la eternidad.




August 24th, 2009, 6:28 pm
cristo vive!
August 26th, 2009, 1:29 am
SOY FELIZ CON CRISTO CON EL TODO LO PUEDO
November 2nd, 2009, 10:38 pm
Sres la verdadera gloria de Dios , esta cuando con nuestras acciones , predicamos lo escrito , sin palabras . Jesus es verbo no sustantivo .