«Yo vivo según mi conciencia»
Esta es la complaciente declaración hecha a veces, como si esto permitiera que la acción resultante fuera correcta. ¿Pero es la conciencia una guía infalible? De ningún modo. «Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado» (1 Corintios 4.4). Por consiguiente, ella no puede ser infalible, sino que es un factor fluctuante que reacciona de forma fiel a la norma de conducta moral de la cual sea testigo. Esa norma puede ser imperfecta o incluso bastante equivocada.
En tiempos antiguos, la conciencia de un hindú podía protestar en alta voz contra la matanza de una vaca, pero permanecer inactiva mientras él sacrificaba a su hijo. Un hindú le dijo una vez a un británico: «Nuestra conciencia nos dice que es correcto quemar a nuestras viudas en la pira de sus esposos». A lo que replicó el británico: «Y nuestra conciencia nos dice que es correcto colgarlos si lo hacen». Todo es asunto de la norma moral que la conciencia presencie. Si la norma aceptada es equivocada, la conciencia permitirá horrores.
Así como un reloj debe ser fijado y arreglado por el tiempo normal, también la conciencia debe ser fijada y regulada por las normas infalibles de Dios como Él las ha revelado en su Palabra. Y por supuesto, la única norma para el carácter es nuestro Señor Jesucristo. Si caminas con Él, tus normas siempre serán crecientes.
Aunque la conciencia responder de manera obediente a la norma de rectitud que ella conoce, está limitada por los hábitos y los prejuicios. Estos pueden hablar de forma tan alta que pueden parecer ser la misma voz de la conciencia.
Así que, una conciencia regulada por la Palabra de Dios es el monitor del alma, que insiste en hacer el bien, condena la maldad, produce remordimiento si desobedecemos e imparte paz si le prestamos atención (Hechos 24.16).




November 22nd, 2008, 4:44 pm
Muy clara y edificante reflexiòn, a lo que agrego que definitvamente Dios es, sin margen de error, la mejor fuente de acciones a las cuales debe seguir nuestro corazòn al momento actuar. Con ello siempre estaremos dando en el objetivo sin gnerar reacciones dañinas para nuestros semejantes.
November 22nd, 2008, 5:01 pm
me gusto mucho la refleccion sobre la conciencia x que laconciencia es el espejo de nuestra alma y si andamos en los caminos de dios y somos santos nu7estra alma sera brillante como el reflejo del sol
November 22nd, 2008, 5:03 pm
Con este mensaje he reflexionado y me ha aclarado conceptos que tal vez no tenia tan claros, gracias a Evangelio. com por abrir esta pagina y Dios les bendiga
November 22nd, 2008, 7:50 pm
LA CONCIENCIA ES EL ESPEJO DEL ALMA MUCHAS GRACIA POR LA EDIFICACION DE MI ALMA .DIOS LES BENDIGA MUCHO.
November 22nd, 2008, 11:25 pm
Cuando El Señor nos dice que debemos estar despiertos
y en oración, está precisamente hablando entre la cons–
ciencia del alma, (mente, cuerpo, emociones) y la cons–
ciencia espiritual, cuando nuestro espíritu por falta de la
búsqueda del Espíritu de Dios, se encuentra apagado –porqu
debido al permanecimiento en las cosas de este siglo -
y de este mundo tal cual está, la consciencia carnal es-
la que rige y es precisamente la que es engañada porque
se guia por la deformación de la instrucción, medio, y -
en fin por el moldeamiento y modelamiento de todos lo
que nos rodea, pero la consciencia espiritual, esa tiene-
la información y la verdad de Dios en su genética y la –
reconoce, cuando empieza a ser guiado por El Espíritu –
de Dios. Aleluya!!! Gracias Evangelio.com Dios te siga –
dando porciòn doble de la actual y bendiciendo sobrena
turalmente, en el precioso nombre de Jesús.
November 25th, 2008, 10:38 pm
MUY BUENA, ES SIMPLEMENTE ENSAMBLAR LAS LEYES DIVINAS COMO PARTE DE NUESTRA CONCIENCIA Y ENTONCES ASI SIPODEMOS HABLAR DE SER RECTOS PARA DIOS
November 26th, 2008, 2:58 am
La conciencia es un don que Dios nos dió, para transparentar y recordar las buenas acciones que hayamos realizado, pero también llevaremos el remordimiento para toda la vida de nuestras malas acciones, a los demás los podremos engañar pero a Dios y a nosotros mismos nunca. Muchas gracias por esta reflexiòn