Quien socorre, se compadece y salva: Jesucristo
Jesucristo te socorre. “Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2.17, 18). Al ser Él mismo verdaderamente humano, es capaz de encontrarse con el hombre en su necesidad.
La capacidad para socorrer de Cristo no se basa en un sentimiento de lástima, sino en una propiciación costosa. Ya que Él ha sufrido por tus pecados, es capaz de socorrerte en tus tentaciones. Él es la persona perfecta para tratar con tus pecados y tu rebelión.
Jesucristo se compadece de ti. No tienes un Redentor incapaz de sentir compasión por tus debilidades (Hebreos 4.15). Él ha cargado con el castigo por tu pecado y es capaz de purificarte cuando hay una confesión a Dios de corazón.
Ya que Cristo fue “tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”, y ha sentido la tremenda presión del pecado sobre su propio espíritu sin ceder a su atractivo, es capaz de entender, con compasión, tus experiencias cuando pasas por el fuego de las pruebas.
Jesucristo te salva. “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7.25). Tu Intercesor, Jesucristo, es capaz de salvarte por completo, en el sentido más completo del término: Liberándote del poder del pecado (Mateo 1.21), liberándote del peligro (Mateo 8.25), liberándote de la enfermedad (Mateo 9.21) y liberándote de la condena de Dios (Mateo 10.23, 24.13).
No existe problema personal al que Jesucristo no pueda proporcionarle una solución, ningún pecado del que no pueda librarte, ningún enemigo del cual no pueda rescatarte. ¿Por qué? Porque, habiendo ofrecido un sacrificio completo y perfecto por el pecado, Jesucristo ha traspasado el velo y ahora mismo está ante la presencia de Dios el Padre como tu Defensor.




Agosto 15th, 2007, 4:29 am
extraordinario gracias.
Agosto 15th, 2007, 4:48 pm
Quiero agradecer su esfuerzo en enviar este mensaje de exhortacion. Es de gran consuelo, al mismo tiempo es necesario, saber que el Señor Jesus esta a nuestro lado cuidandonos. Nada de lo que nos pasa es extraño para él por cuanto el lo sintió cuando vivió entre nosotros y lo siente hoy cuando nosotros lo padecemos. Jesus sufre con nostros y se goza con nosotros, sea el nombre del Señor BENDITO!