Encuentros diarios en español
¿Necesitas una carga de energía para enfrentar los retos del diario vivir? El ministerio de ACTS Internacional te ofrece una meditación en la Palabra de Dios que es un verdadero encuentro diario con Dios.
Además, este ministerio hermano dentro de Gospel Communications International es fiel a su lema: Un recurso para vivir una vida de inspiración. Navegando por él encontrarás interesantes materiales evangelísticos que podrás enviar a tus amigos y familiares mediante el correo electrónico.
Entre estos valiosos recursos encontrarás: “Cómo saber que es cristiano auténtico, sin tener que ser religioso”, “El poder del amor”, “¿Jesucristo es Dios?”
Sé que estás ansioso por ver esta página por ti mismo… así que termino por esta noche. Por favor, déjanos saber que piensas de ACTS Internacional. Incluye tu comentario.
Dios te bendiga y te guarde.
Evan Almighty La película
Este sábado vi la película Evan Almighty (Evan el extraordinario [No tengo el título exacto en castellano]) que acaba de estrenarse. La película trata temas tan relevantes como Lee el resto del artículo »
¿Qué opinas de los megatemplos?
Cada día son más las megaiglesias. Congregaciones que de unas pocas personas han pasado a convertirse en iglesias con miles y miles de asistentes. En algunos lugares se ha hecho necesario tener varios cultos o servicios para darle cabida a tantos. En otros se han construido megatemplos como el que hace poco inauguró la Fraternidad Cristiana de Guatemala.
En 1978 esta congregación solo contaba con 22 miembros. Hoy cuenta con más de 12.000. El pastor Jorge Humberto López, de origen bautista, fundó esta iglesia en Ciudad Guatemala. Después de 6 años de construcción, a un costo de 30 millones de dólares, se inauguró hace poco este megatemplo de 113.000 metros cuadrados y estacionamiento para 1.500 vehículos en uno de los suburbios de la capital de Guatemala.
Los gastos de la construcción se pagaron por completo mediante los diezmos y ofrendas de los miembros y la megaiglesia no tienes deudas por sus nuevas instalaciones. ¿Se justifica la construcción de megatemplos en países con alto índice de pobreza? ¿Pudieran los megatemplos en tales lugares servir para alcanzar a más personas para Cristo? ¿Qué opinas?
Ruth Bell Graham en los brazos de su Salvador
Hace pocas horas, Ruth Bell Graham, esposa del reconocido evangelista Billy Graham, partió a las moradas eternas y descansa en los brazos de su Salvador Jesucristo.
Ella llamaba a su esposo «el mejor cristiano que había conocido» y de quien fue una parte vital e integral del ministerio.
Ruth nació el 10 de junio de 1920 en China. Ella era hija de médicos misioneros allí. Visito por primera vez Estados Unidos a la edad de siete años y volvió al país a los diecisiete años para estudiar en Wheaton College, Illinois. Fue en esa prestigiosa universidad que Billy y ella se conocieron, se graduaron juntos y se casaron en agosto de 1943.
Sin el ministerio de Ruth Bell Graham el de Billy Graham no hubiera sido posible. La vida de ella fue de dependencia de Dios en cada circunstancia, de amor a las Escrituras, de preocupación por otros, saturada con una sonrisa sincera.
¿Cómo orar cuando estoy sufriendo?
Puedes orar para escapar del sufrimiento. Es una respuesta normal, pero debes tener cuidado de no decirle a Dios que está obligado a responderte positivamente. Su meta para sus hijos es la madurez. El Señor desea que tú y yo seamos maduros, sin tener que ser recompensados a cada instante. Dios quiere que lo obedezcas porque lo amas, no porque esperas recibir algo de Él. El Señor a veces puede recibir mayor gloria dándote gracia para vivir en medio de tu sufrimiento, que cuando te da poder para escapar de él.
Puedes orar para aguantar el sufrimiento. Esto tiende a glorificarte a ti mismo en lugar de a Dios. ¡Nos sentimos orgullosos de nuestra fortaleza!
Si usas toda tu fortaleza interna solo para aguantar tu sufrimiento, entonces no te queda nada para la vida diaria. El enfoque de aguantar puede llevar a una forma de sutil hipocresía: Pones una “fachada” cuando los demás te están mirando y luego te derrumbas cuando la soledad te domina.
Puedes orar para hacer que el sufrimiento trabaje a favor tuyo. El sufrimiento debe llegar a ser tu siervo. Debes aceptar tu sufrimiento como un don de Dios. Pero recuerda que aceptar no significa resignarse, no es rendirse. Aceptar es cooperar de forma activa con Dios e incluye gratitud. Debes acudir a Dios y entregarle lo que Él te ha dado. Es vital poner nuestro dolor sobre el altar de Dios como un acto de adoración para la gloria de Él. Debes prestar atención a su mensaje. Dios le dijo a Pablo: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”.
Dios puede conferir gloria presente al sufrimiento de sus hijos; pero Él también promete “alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1 Pedro 1.7). “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4.17).
¿Dónde estaba Dios?
Gladismar Santelí de Pérez. Siempre con una sonrisa a flor de labios. Siempre con una palabra de aliento. Siempre con un corazón dispuesto para servir a Cristo. Siempre con las manos y los pies listos para socorrer al necesitado, ya fuera un niño, un joven o un anciano. Con solo unos meses de embarazo, junto a su esposo y otros tres hermanos, partió muy temprano de la Iglesia Bautista de Puerto Cabello, estado Carabobo, Venezuela. Todos iban alegres a testificar de Jesucristo a otra iglesia hermana. A las siete y treinta de la mañana, un violento accidente tomó las vidas de la preciosa hermana Gladismar y otros tres.
Quizá muchos se preguntan: ¿Dónde estaba Dios? ¿Por qué permitió esto?
El problema del dolor nos golpea desde la misma entrada del pecado al mundo. No hay una respuesta fácil y menos, simple.
En primer lugar, debemos recordar que Dios es bueno. Él siempre es bueno. El Señor nos ama y desea lo mejor para sus hijos e hijas. Él tiene cuidado de nosotros. Al enfrentarnos a la realidad de la muerte nos sobreviene un reto a nuestra definición de Dios. Marta le dijo a Jesús: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. Pero Jesús tenía un plan mejor, más portentoso, más abarcador, que ella aún no entendía.
En segundo lugar, Dios no se alegra con nuestro dolor. Jesucristo vino para cargar nuestras penas, nuestros dolores, nuestras angustias, nuestras frustraciones. Nada más lejos de la verdad que un Dios que se complace en hacer sufrir a sus hijos. No, Dios es amor.
En tercer lugar, Dios es soberano. Él es Señor, Rey, Dueño absoluto. Dios hace lo que considera mejor y cuando lo estima mejor. Él no tiene que darle cuenta a nadie de ninguna cosa. Nosotros somos sus criaturas, Dios es nuestro creador. Nosotros somos la vasija de barro, Dios es el alfarero. Con Job debemos afirmar en este caso y en cualquier otro: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”.
El conocido Mathew Henry dijo:
“El Dios de Israel, el Salvador, es a veces un Dios que se oculta a sí mismo, pero nunca un Dios que se ausenta. A veces está en la oscuridad, pero nunca en la distancia”.
El reformador Martín Lutero afirmó:
“Nuestro sufrimiento no es digno del nombre de sufrimiento. Cuando pienso en mis cruces, tribulaciones y tentaciones, me avergüenzo mucho al pensar qué son ellos en comparación con el sufrimiento de mi bendito Salvador Cristo Jesús”.
A la pregunta: “¿Dónde estaba Dios?”, hay una sola y contundente respuesta: “En el mismo lugar que el día cuando crucificaban a su Hijo Jesucristo por ti y por mí”.
Como soberano, un día el Señor destruirá la muerte para siempre. Jesucristo nos da una vida que no puede ser destruida y nunca moriremos espiritualmente. Ya se acerca del día en que “enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor”.



