Sí, háblales de Dios

Debemos hablar a Dios de nuestros hijos. No importa lo pequeño o lo grande que sean. Como padre o madre que conoces el poder del Señor, orar, interceder, clamar y hasta llorar por tus hijos ante Dios no solo es un privilegio, sino un santo deber. Pero recuerda, madre cristiana o padre cristiano, tienes el ineludible deber de hablar de Dios a tus hijos.
La demanda bíblica es clara:
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
y las repetirás a tus hijos,
y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino,
y al acostarte, y cuando te levantes.
Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.
En el contexto de este pasaje de la Biblia, Dios expresa por medio de Moisés la imperiosa necesidad que tienes de dar su Palabra, de vivirla. Es tan vital que el plan del Señor se incluya en todos y cada uno de los aspectos de la vida cotidiana. Cada generación debe comunicar toda la verdad de Dios a la siguiente generación.
La educación espiritual es responsabilidad de los padres. Los líderes espirituales son de ayuda, los pastores, los maestros de la escuela dominical. También las escuelas cristianas son una bendición para que tus hijos conozcan más de Dios. Pero el mandato divino es para ti, madre o padre cristiano, de enseñar a tus hijos de Dios. Eres tú quien debes poner en práctica la Biblia en la vida diaria de tu hogar.
Es un mandato de Dios. Él espera que les hables a tus hijos de quién es Dios, de sus hechos poderosos, de su llamamiento al arrepentimiento y la fe, de la esperanza de gloria. Hazlo en todo tiempo, con tus palabras y con tu testimonio. Como padres y madres se nos pide que aprovechemos cada oportunidad para hablar de Jesucristo.




Junio 1st, 2007, 4:52 pm
De acuerdo, en realidad sin comentarios. Hermano, es solo responsabilidad de quienes somos padres, y uno no puede achantásela a la escuela dominical, al pastor, el colegio… muy buen apunte y exhortación. Bendiciones.